Es increible la manera en que después de una noche completamente agotadora, lo único que deseamos es llegar a casa, abrir la puerta del cuarto y aventarnos directamente a la cama, sin quitarnos el maquillaje, en el caso de las mujeres, sin cambiarnos de ropa, sin tomar agua, simplemente el gran anhelo que tenemos es poder descansar agusto y recuperar energía.
Sé que a la mayoría de nosotros nos pasa que, cuando dormimos cansados descansamos mejor, ya que ni nos dan ganas de pensar en los problemas que podamos tener, ni mucho menos buscar porblemas donde no los hay, y por lo mismo, nuestros sueños son tan lindos y tranquilos, llenos de ilusiones y gratos recuerdos. A la mañana siguiente, que en mi caso la mayoría de las veces que me desvelo no es la mañana, sino la tarde, la siento tan tranquila que ni ganas me dan de levantarme, así que en estos casos, prefiero seguir descansado para continuar con mis actividades al día siguiente.
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