Hay días que parecen ser tan normales que simplemente, después de un tiempo, se borran de tu mente. Sin embargo, hay otros los cuáles tienen un chispa, cierta magia, y son estos momentos los que se llevan por siempre.
No hay nada mejor que levantarte, humedecer tu cara con un poco de agua, semi peinarte e ir a despertar a una de las personas más especiales de tu vida para decirle, con tanta alegría, que le espera un gran desayuno y un divertido paseo.
Al principio parece ser la redacción de un día normal, común y corriente, sin embargo, la parte que hace especial a un día, no tiene que ver con que sea planeado o no, sino lo que las personas son capaces de hacer inconcientemente porque se convierta en una maravillosa memoria.
No importa el lugar, ni la hora ni el momento, tan sólo bastó una comida, no en un bonito lugar, sino con una linda persona, ver una película, no con un gran contenido educativo, sino con una gran historia de amor. Pero el día no pudo haber terminado mejor, ver el atardecer y caminar descalzo por la playa con la persona que puede sacarte una sonrisa con tan sólo una mirada sincera y un te amo del alma.
¡Ésto sí es un día único y especial!
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